002 - Music Sounds Better With You.

Actualizado: 2 abr

El gran Quincy Jones cuenta en una entrevista que la música es como el agua, “No puedes vivir sin ella”. Creo que no hay mejor respuesta que esa para describir lo que siento por el cuarto arte.


Podría escribir acerca de un grupo, de una canción o de un álbum entero y describir todo aquello que para mí representa, pero esta vez prefiero generalizar un poco. Reflexionar sobre las emociones que la música pueden llegar a producir, y más concretamente cuando se escucha música en compañía de otra(s) persona(s). Por ello mismo esta puntada sin hilo recae bajo el título del único single del grupo Stardust (del cuál formó parte mi querido amigo Thomas).


Aunque la letra de dicha canción va en el sentido más romántico de la frase, yo quiero generalizar. Hablo de escuchar la música en compañía, ya sea a las cuatro de la madrugada en casa de un colega, o bailando en una discoteca, así como en el coche en un viaje familiar a la playa. Y es que una canción puede significar mucho personalmente, más allá del valor musical que tenga para ti. Hay canciones que saben diferente porque guardan un recuerdo detrás. Recuerdos (alegres o tristes) que de no ser por dicha canción es posible que no significasen lo mismo. A mí Within de Daft Punk me transporta al Monte Urgull junto a Corona, Legor, Alex, Zapata y Nico; si escucho Drive My Car no puedo evitar pensar cuando tenía seis años y mi padre nos ponía el álbum Rubber Soul de los Beatles en el coche.

“Todas las banalidades de repente se convierten en perlas vivas y resplandecientes. Por la música.”

(Begin Again)


Una anécdota curiosa es la de una vieja amiga que una vez me dijo que tenía tres canciones especiales en su vida (entendiendo por especial lo mencionado en el párrafo anterior), y en cambio nunca llegó a decirme qué canciones eran. Nunca llegué a saber el motivo y, sin embargo, ahí puede apreciar el valor que puede llegar a tener para una persona un ritmo y una letra. Yo no guardo con tal cerrojo “mis” canciones, pero si me preguntas por qué algunas me gustan tanto, es posible que no pueda darte un motivo. Evidentemente hay muchas canciones que gustan por el mero hecho de producir una sensación agradable al oído. Pero paraos a pensar un poco en “esas otras” canciones, ¿qué hace que sean tan especiales?


“Here's a simple song

It's never gonna turn this day around

Stood the earth from shaking

It's just a simple song

Nothing right or wrong”


Passenger

Otras veces en cambio no es una canción concreta la que guarda el recuerdo, sino el propio recuerdo el que se ha quedado grabado porque había música presente. Se me viene a la mente quedarme con Zulu y con Pollo toda la madrugada escuchando rock, o sentarme bajo las estrellas del Raso disfrutando de Discovery con Rafa, o cuando a altas horas de la noche Charlie puso a los Commodores y a Gilbert O’Sullivan, así como gritar por la autopista de camino a Sevilla los grandes éxitos de Taylor Swift con Murci.


“Let the music in tonight

Just turn on the music

Let the music of your life

Give life back to music”


Daft Punk


Y no puedo dejar de mencionar la fuerte sensación que produce enviarle una canción a alguien, así como recibirla, y que no se quede como un enlace más en el chat de WhatsApp. Estad a solas sin hacer otra cosa que no sea disfrutar de la música que estás escuchando es de los mayores placeres que hay en la vida, y aún así, cuando tienes a alguien con quien compartirla, la música suena mejor.

Escrito en Enschede (Países Bajos) por DaSousa







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