117 - La noria de la plaza

Quiero que me cuentes aquella historia

donde eras feliz cuando pasaban

paseando por la villa de la memoria

aquellos jóvenes que se besaban.


Delante de los juzgados, me contabas

situado en una selva casi de asfalto

había cuatro perros y tres gatos

y algún guarda de los urbanos.


Siempre te reíais cuando pensabas,

en aquellos cigarros y sus caladas,

mientras veáis, a menudo, al pazguato

que lleva dos horas y tres cuartos.


Te acuerdas, comentabas,

de los jóvenes de camisa y falda blanca

pelo rubio y caras largas

discutían por ver quién lo dejaba.


Siempre te ríes con esta historia,

no entiendo si es la vida una noria,

subes y bajas en tu memoria

hasta que sales y se para.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

He dado muchas vueltas a esta última poesía, ya van doscientos poemas y aún no sé de lírica. Me planteo si es lo mío, las rimas sin salida ya van miles de versos y aún no se improvisan. Son historias

Cuando era más joven, por no decir pequeño un músico maño, me enseñó el fuego, me dijo, “oye Lazarillo, tú tan cafetero, prueba esto, dame dos de limón, camarero” Probé aquella pócima, como si fuera v

En el libro anterior, sentía vértigo, me daba pavor llegar al final, no quería poner puntos sin más. Ahora que escribo, con algo más de estilo, que al menos entiendo las rimas que digo, me parece curi