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  • Foto del escritorCarlos Pinedo Texidor

541 - Un hogar en la calle Soo.

Eso de ir amueblando y haciendo tuyo un espacio es un lujo que creía que no iba a vivir hasta mi entrada en la treintena. Me entran escalofríos cuando pienso en Madrid y en los pisos de mil dos cientos pavos y los sueldos de mil cuatrocientos. Es cierto que para muchos sacrificar la juventud madrileña es un precio demasiado alto. Pero para mí es aún más alto el precio a pagar por no vivir la vida adulta desde la independencia. Madrid contribuye al síndrome de Peter Pan. Jóvenes incapaces de dejar el nido familiar porque su sueldo no les permite acceder a los inflados precios del alquiler de la capital.


Pero dejemos Madrid de lado, hoy no quiero hablar de lo ahogada que está la juventud en la ciudad natal. Hoy quiero hablar de la satisfacción que me recorre cuando pienso que soy capaz de pagar unos cincuenta y pocos metros cuadrados en la calle Soo de la capital de Estonia. No solo soy capaz de afrontar un alquiler, sino que puedo permitirme el lujo de amueblar y hacer propio un espacio que hasta hace no mucho carecía de personalidad. He convertido este primer piso del barrio de Kalamaja en un refugio donde pasar el invierno. Y aunque me arrepentiré el día de mañana de no haber ahorrado tanto como podía, siempre sabré que disfruté infinitas tardes entre libros y vinilos.

Decía en el recuerdo de ayer que por fin tengo todo lo necesario para vivir sin preocupaciones. Hasta he sido capaz de montar un proyector para aprovechar la inmensa pared de mi casa. He hecho de mi casa un templo del que ningún monje quería salir. Y permitidme que diga que creo que pocas cosas hay más importantes en esta vida que tener ganas de estar en casa, ya sea acompañado o con uno mismo.


Esta reflexión, surge después de mi paseo mañanero y café con Mer. Y es que después de varias horas entre mercados y tiendas de vinilo, lo único que me apetecía era volver a casa, cocinar con algún vinilo de fondo, y a poder ser sentarme a admirar esa dichosa librería que me tuvo en vela.

Sábado 4 de febrero de 2023

Tallin, Estonia

Recuerdo #541



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