288 - Mano a mano.

Siempre he sido defensor de las causas polémicas, de lo políticamente incorrecto, y en especial de las causas perdidas. Hay amigos que dicen que estudié Derecho por lo mucho que me gusta ponerme el traje de abogado del diablo, y puede que tengan razón.


Es cierto que la polémica que rodea al recuerdo de hoy no es más que la idea que otros tantos como yo defienden. Creo que no hay nada más especial que la relación madre e hija o padre e hijo. Y es que por mucho que se empeñen en hacernos a todos iguales, somos muy distintos, y mi aperitivo y tarde de hoy con mi padre es un ejemplo de ello.


Todos queremos a nuestra respectiva madre, y lo mismo con nuestro padre, pero por mucho amor, cariño y afecto que haya, hay algo etéreo y de difícil compresión que hace que los raros padre e hijo sean tan especiales.


Hoy me he levantado tarde, bueno, en términos de mi padre, porque no eran ni las once y ya tenía mi café hecho y el recuerdo del día anterior publicado. Después de acicalarme y solucionar varios quehaceres he bajado a pasear con mi padre, para que, media hora después, el hambre nos hiciera sentarnos en una terraza.


Los aperitivos de sábado improvisados suelen ser muy especiales, más aún si son mano a mano con tu padre, e incluso más, si uno asume que es su último fin de semana en Madrid antes de un exilio báltico.


Sábado 28 de mayo de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 288



2 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo