top of page
Buscar
  • Carlos Pinedo Texidor

284 - Mañana de recados.

Creo que hay pocos placeres que superen al de tener tiempo para solucionar todos esos recados que la vida laboral te ha obligado a posponer. Desde que dejé mi trabajo he logrado solucionar prácticamente todas aquellas tareas pendientes que me producían cierta urticaria. Entre ellas recoger los títulos de mi máster del año pasado o encuadernar los apuntes para el examen de acceso a la abogacía.


Me he levantado relativamente pronto considerando mi inexistente responsabilidad laboral hasta dentro de un par de semanas. He sido capaz de visualizar la maleta que tengo que hacer y el orden que tengo pendiente en mi cuarto, y todo ello antes de las una, hora en la que estaba de camino con Landecho a Jurucha.

Es cierto que las mañanas ociosas y de recados son agradables cuando son esporádicas. Es más que probable que si mi día a día fuera el del libre albedrío acabaría perdiendo mi escasa cordura. Tener responsabilidades y quehaceres no solo dignifica y hace a uno sentirse realizado, sino que permite valorar y ponderar cada recado según su importancia.


No sé muy bien que me deparará la vida mis recados estonios, ni si quiera sé cómo llevaré la ausencia y el exceso de luz según la época. Lo que sí que tengo claro es lo mucho que echaré de menos escaparme a Jurucha después de solucionar mis recados pendientes.


Martes 24 de mayo de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 284




2 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
Publicar: Blog2 Post
bottom of page