270 - Mi última comida de curro.

Las despedidas están sobrevaloradas, incluso cuando uno quiere quedarse con buen sabor de boca. Tal vez citar a comer a tus colegas de curro sea lo más apropiado cuando uno abandona su actual trabajo. En este caso les he citado en un coreano que ya es de mis favoritos y que muy probablemente eche de menos en mi vida báltica. Con mi humilde propuesta he logrado reunir a mis cuatro amigos, fieles defensores de mi estratégico sitio en la isla de la diecisiete.


Puede que sean mis amigos por ayudarme cada mañana en la incesante pelea diaria por lograr un sitio, o puede que lo sean porque son personas con las que comparto mucho más que cafés y cotilleos. Muchos podrían pensar que mi cambio de país y trabajo supone la pérdida de mi amistad con Miguel, Isa, Carmen y Paula. Y siendo sinceros no lo sé, ellos aseguran que me seguirán escribiendo para que les solucione problemas informáticos y amorosos y yo a cambio les obsequiaré con memes y vídeos de The Office y Padre de Familia. A mí me parece algo alcanzable, y quien sabe si acabarán viniendo a disfrutar de Tallin conmigo.


No sé muy bien que será de mi relación con ellos, es más que probable que se pierda la inercia consecuencia de verlos a diario, pero puede que precisamente esa ausencia de contacto asiduo y semanal ayude a valorar que más que compañeros de café y quejas laborales somos amigos.


Hoy he comido con ellos y luego hemos vuelto juntos a la oficina, y lo único que tengo claro que vaya a cambiar es el paseo grupal hasta la planta diecisiete.


Martes 10 de mayo de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 270




12 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo