250 - Mucha palabra y poca foto.

Hoy escribo el recuerdo doscientos cincuenta y siendo sinceros, me cuesta creer que haya durado tanto. Especialmente porque la duda y queja me han acompañado en estos meses, y a tan solo ciento quince recuerdos para la publicación del libro, ambas desaparecen.


Una de las ventajas de mi diario es poder concretar los días pasados. Gracias a estos recuerdos sé que la cena que tenía con mi querida Mocoorr el día catorce de marzo fue aplazada. Desde entonces y tras varios intentos fallidos hemos logrado coincidir hoy, treinta y ocho recuerdos más tarde.


Hemos decidido huir de los habituales, refugiándonos en la Plaza del Rey, resguardada por un fugaz encuentro con un más que pletórico Giorgio. Sorprendentemente la terraza estaba abierta, y con un cóctel de impronunciable nombre Maca ha deleitado a la camarera de Sra.Smith. Y yo, como siempre, con café y agüita con gas, disfrutando de mi propia ley seca.


En estos puntos del recuerdo es cuando suelo añadir una pequeña referencia a la fotografía que adjunto. Hoy no va a ser así. La profundidad de la conversación y las continuas rachas de vendaval madrileño han logrado hacerme olvidar de mi único deber, hacer una foto. Es normal que me haya olvidado hacer la foto. Maca habla tanto o más que yo, pero ella habla sabiendo lo que dice, mientras que yo le echo cara y jeta (y puede que algo de imaginación).


Para hacer algo de referencia a la foto que acompaña, podría hablar de mi paseo previo, de cómo he sabido resolver un par de correos de curro en medio de Prim, o incluso de la dedicatoria que Maca, como buena lectora, se ha ganado en mi tercer tomo poético. Pero tampoco tendría mucho sentido, porque este recuerdo es el de la conversación mediterránea, el de la picaresca y contracorriente madrileña.


Hoy es mi recuerdo doscientos cincuenta, y desde aquella sobremesa con las primas de Boli el día seis de febrero ha llovido mucho. Lo suficiente como para que en estos últimos setenta y cuatro recuerdos me imagine lejos de Madrid, pero hasta entonces, con algún que otro café con la joyera de percebes.


Miércoles 20 de abril de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 250





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