248 - No puedo dormir.

No pensaba escribir el recuerdo antes de dormir, no tenía ganas y tampoco ideas. Ha sido un día algo caótico, y solo pensaba en dormir para así mañana escribir con ilusión estas líneas.


Es la una de la mañana y no puedo dormir. Suena Rainbow Kitten, quienes con cada susurro me recuerdan que no voy a poder disfrutar de ellos en Atlanta, pero ese es otro tema.


Mi reciente insomnio se debe a las prisas repentinas que asolan mi cabeza. Pretendo hacer todo lo que no he hecho en estos años, y en ese fuego que me quema, me veo fuera de España. No me malinterpretéis, no es un arrepentimiento, sino un deseo de arriesgar y jugar con mis opciones. Dicen que en mi familia tenemos el gen aventurero, y a mis veintitrés años llama a mi puerta más fuerte que nunca.


La comodidad de Madrid empieza a dejarme sin aire. No tengo ni una sola complicación en mi día a día, y salvo posibles enfados con amigos o algún desamor, mi vida es muy estable. Estos últimos años han sido una serie de afortunadas desdichas, la moneda nunca cayó cruz, y me apetece tentar a la suerte, puede que hasta necesite sufrir un poco para disfrutar aún más de la vida.


Sueño despierto en este lunes de pascua, me imagino a miles de kilómetros de casa, huyendo del camino fácil, lejos de mi querido Madrid. Me seduce el exilio cuasi monacal, el frío báltico y los días sin luz.


No sé qué será de mí en septiembre, pero el tiempo pasa y Madrid cada día me sorprende menos. Quién sabe si haré el macuto para no volver.


Lunes 18 de abril de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 248



3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo