199 - Café con limón

Cuando era más joven, por no decir pequeño

un músico maño, me enseñó el fuego,

me dijo, “oye Lazarillo, tú tan cafetero,

prueba esto, dame dos de limón, camarero”


Probé aquella pócima, como si fuera veneno,

con reticencia y asqueado, lo bebí entero,

me sorprendió el sabor, color caramelo,

el agrio y amargo del amor más terco.


Desde aquel día, compagino lo mío,

agua con gas y café, y luego pido

dos vasos de limón y hielo,

a ver si al servir afino.


8 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

He dado muchas vueltas a esta última poesía, ya van doscientos poemas y aún no sé de lírica. Me planteo si es lo mío, las rimas sin salida ya van miles de versos y aún no se improvisan. Son historias

En el libro anterior, sentía vértigo, me daba pavor llegar al final, no quería poner puntos sin más. Ahora que escribo, con algo más de estilo, que al menos entiendo las rimas que digo, me parece curi

Como una crónica anunciada escribo este poema, poema que haré ensayo, rimas que aún no creo, casualidades imposibles que hacen que ahora escriba al borde del aterrizaje en la isla. Llevo semanas estud