196 - Un café con una gallega.

Los viernes de finales de febrero suelen ser fechas en las que frio aprieta y la lluvia asoma. Días grises que tontean con el sofá y la manta mientras uno aún se acuerda de aquel soleado enero.


Con el frío acechando y la siesta llamando a la puerta decidí salir en busca de otro café con el que poder ampliar mi pequeño ranking que se acerca a la treintena. Conseguí engañar a una gallega no muy cafetera para ir a por uno de los que más me gustan. Un email del curro evitó que nos viéramos a las cuatro y no fue hasta las seis cuando la recogí fue ella quien me llevo hasta otra terraza.

La Antigua es una terraza que puede pasar desapercibida en Quevedo. Una carpa no muy distinta de la típica terraza madrileña pero que sin embargo guarda algo especial. Dicen llevar desde 1913 sirviendo churros y cafés, y con cada agua con gas acompañaba una tapa. Todo ello, mientras la gallega intentaba convencerme que los del norte no están tan locos.


Fuimos alternando quejas y anécdotas, y por mucho que yo ya fuera por mi séptimo u noveno café del día los ojos se me cerraban. Creo que me llegue a dormir, y no me desperté hasta que empezamos a hablar de posibles lugares a los que peregrinar en busca de un plato caliente. Media hora más tarde estábamos sentados delante de un plato de soja y palillos, y es que en Madrid aún se puede salir a cenar sin reserva.


Mi café con la gallega acabó a eso de la una, ella tenía una cita con las colas de los bares, y a mi me llamaba la cama y las ocho horas de sueño. La gallega no me llegó a pagar el café, pero me dio la mitad de sus maki roll, así que supongo que estamos en paz.

Viernes 25 de febrero de 2022

Madrid

Recuerdos con contexto 196







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