193 - Hacer el tonto

Que honestidad brutal la del genio argentino,

con miedo del tiempo que se acaba,

ruega poder escribir una ranchera,

a mi me pasa lo mismo, pero distinto.


Cambia la ranchera, por un par de buenos libros,

que me gustaría escribir aislado del ruido,

compartir lo bueno y lo malo,

en una casa de granito con fuego y alma.


Me gustaría escribir lo mejor de cada sitio

hablar de la comida de los indios,

pero como dice Calamaro para elegir

hay que probar primero, hay que pensarlo seriamente.


Duraría si fuera sincero, lo mismo que el salmón en una cantina

esperaría que se acabara el café de mi encimera,

para huir de ahí sin el libro ni las gentes

escapando de los fantasmas más ausentes.



1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

He dado muchas vueltas a esta última poesía, ya van doscientos poemas y aún no sé de lírica. Me planteo si es lo mío, las rimas sin salida ya van miles de versos y aún no se improvisan. Son historias

Cuando era más joven, por no decir pequeño un músico maño, me enseñó el fuego, me dijo, “oye Lazarillo, tú tan cafetero, prueba esto, dame dos de limón, camarero” Probé aquella pócima, como si fuera v

En el libro anterior, sentía vértigo, me daba pavor llegar al final, no quería poner puntos sin más. Ahora que escribo, con algo más de estilo, que al menos entiendo las rimas que digo, me parece curi