168 - Until the wheels come off

Montar en bici tiene algo mágico

más cuando se hace en el sistema pirenaico

pasar varias horas ahí subido

peleando con los puertos y sus anuncios.

Conocer los recovecos de tu persona

jurar venganza eterna a tu antigua idea

“¿En qué momento acepté esta carrera?”

Seguir pedaleando sin saber cuando se acaba

subir un par de puertos, qué gozada las bajadas.

Seguir pedaleando hasta que no haya rueda

o cómo dice aquel señor que me encierra

“Only stop when your wheel comes off”

Que astuto aquel tío de maillot verde

solo quiere que pare si la rueda se detiene

pero no se como decirle que aún me queda otra vuelta

otros cuarenta y pico kilómetros de regalo

subido en un sillín en una mañana de verano.




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