163 - Veintitrés veces trece

De pequeño fui el numero nueve,

corría con el impar a todo lados

desde los campos de fútbol

hasta las playas de los lagos.


Jugaba soñando ser eterno

un jugador de esos nada nuevos

que persiguen al balón

incluso estando muerto.


A medida que crecí

cambie de posiciones

incluso acabé peleándome

entre las redes y bidones.


Por aquel entonces, rescaté el trece

número de imprevistos y precauciones

huí de la fortuna y las supersticiones

me cargué la suerte de mis galones.


Años más tarde soñé ser recambio

decidí entonces volver a ser del nueve

le di varias vueltas, incluso a mi arraigo

renegué de aquel número y de su halago.


Cumplí veintitrés hace no mucho,

acepté el trece y sus múltiplos,

bendito número tres y sus suburbios

un dorsal de suerte negra muy astuto.

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