159 - Bulevares

Corro cada noche por la Villa de Madrid

recorro recovecos clavando diagonales

me asemejo al alfil de mi tablero de ajedrez

que ensarta a las torres de la amplia Castellana.


Me alejo de mi casa con cada zancada

alternando música de tiempos de mi hermana

con ritmos que aún escuchan los del bar

melodías que acompañan el sprint final.


Corro cada noche soñando más que en velada

apurando cada acera y cada rastro del mañana

esquivando la luz del día, persiguiendo el rojo

de los cientos de cruces de paseo de La Habana.


Me acerco a mi casa con música inventada,

escucho los ritmos del viento que aún se clavan

en cada una de mis piernas cuando avanzan

poco más de ciento quince metros, no es nada.

1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

He dado muchas vueltas a esta última poesía, ya van doscientos poemas y aún no sé de lírica. Me planteo si es lo mío, las rimas sin salida ya van miles de versos y aún no se improvisan. Son historias

Cuando era más joven, por no decir pequeño un músico maño, me enseñó el fuego, me dijo, “oye Lazarillo, tú tan cafetero, prueba esto, dame dos de limón, camarero” Probé aquella pócima, como si fuera v

En el libro anterior, sentía vértigo, me daba pavor llegar al final, no quería poner puntos sin más. Ahora que escribo, con algo más de estilo, que al menos entiendo las rimas que digo, me parece curi