151 - Semanas de fútbol

Ahora que veo cómo funciona

que entiendo los regates

y lo que me apasiona

por fin disfruto

y me pregunto

si acaso fue profundo

aquel flechazo lejano

sin rumbo.


Creo o eso pienso

que fue la suerte sincera

cuando fue a parar a mi pecho

el balón del arenero

mientras bajo el sol

escuchaba aquel grito del portero

mezclado con la sirena

del patio de tercero.


Crecí entre semanas

de patio y parque

a todos lados una pelota

y dos remates

dudas que uno tiene

cada tarde

ser portero o lateral

o un defensa que reparte.


Transcurrían las semanas

y llegabas a cuarto

donde casi te desmayas

viendo la lista

a ver si estabas

en aquel equipo

que entrañabas

pasos de alevines

carreras de la infancia.


De ahí corres

entre patios de primaria

y sueños de bengala

algún que otro estadio

muchos gritos desde el Frente

menudo cambio.


Acabas tras algunos años

con tristeza y mucho daño

rechazando aquel juego

enamorado de hace tanto

aunque recobras el amor

como yo no hace tanto

tras tres semanas largas

llegaba el cambio

volví a jugar de lateral

aquella posición que amo

una espina con el dolor

que tanto extraño

sacada quedó

ahora que he cambiado.


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