146 - Café con hielo

Cada mañana, entre cigarros

bajaba del catorce, autobús urbano

acudía hacia Enro, todos esperando

tostadas con tomate, a las ocho y cuatro.


Era rutina mañanera, desde cuarto

bajaba como una fiera, con el iPhone

cruzaba las dos aceras, Ramón mirando

entraba a barra puesta, pan calentado.


Poco se movía, a mi lado

a veces una niña, por tabaco

otras tantas un obrero, orujo en mano

y profesores del Recuerdo, desde y cuarto.


Un día que llegaba tarde, por un resguardo

entré corriendo, café helado

se enfrió por tanto tiempo, Félix enfadado

le pedí un par de hielos, era marzo.


Empezó ahí, el café con canto

sólo doble con hielo, suena a falso

de septiembre a junio, sin reparo

crecía mi cuenta, Ramón contando.

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