140 - La casa de mi amiga Blanca.

No sé mucho sobre literatura, y mucho menos sobre la vida, pero haber leído algún que otro libro me lleva a valorar lo especial que son los momentos vividos en las casas de mis amigos.

Nuestra maravillosa cultura mediterránea nos invita al banquete, a la reunión entorno a la mesa, el fuego y la cocina. Es precisamente en esos corrillos tan españoles, en los que uno forja amistades, amores y desahoga sus penas.


No sé si habrá algo de razón en todo lo escrito sobre los recuerdos de aquellos grandes corrillos, lo que si sé, es que en mi vida muchos han transcurrido en la misma casa, la de mi amiga Blanca.

Son muchos los gritos, insultos, lloros y bromas que habré dicho en la mesa de madera que todo escucha y nada juzga. Es hasta cómico imaginar las barbaridades que habrá visto ese porche de sofás y piedra.

La casa de mi amiga Blanca, además de ser el lugar en el que transcurren muchos de mis grandes recuerdos y corrillos, es el sitio en el que imagino los próximos grandes momentos.


Ahora el porche de piedra tiene un nuevo acompañante, una especie de altar para fogatas en torno al que formar un corrillo y seguir disfrutando de lo que mejor sabe hacer un mediterráneo, hablar y vivir.


Hoy he podido vivir un breve corrillo con Blanca y su familia, y no se me ocurre mayor forma de halago que reconocer que he estado a escasos minutos de pedirles una copa de vino.


Viernes 31 de diciembre de 2021

Madrid

Recuerdos con contexto 140




6 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo