115 - Una lesión y unos huevos Benedict.

Por lo general no llevo nada bien los lunes festivos, me descolocan la semana de entrenamientos. Hoy, por el contrario no ha sido un lunes de los que me descolocan porque no puedo entrenar. Por desgracia llevo tres semanas con el tobillo destrozado, mi lesión más larga desde que me hice un estropicio en la clavícula marcando el gol de todos los tiempos saltando en plancha.


Como aún me da miedo probarme con el rodillo y la bici, estoy empezando a dar paseos más largos. Esta mañana, de camino a Panela, además de terminar el carrete de mi cámara, he aprovechado para ir pisando con más confianza, la inflamación ha bajado, pero el dolor punzante sigue ahí.


El desayuno en Panela es de esos a los que llevarías a cualquier persona a la que pretendas cortejar. Opción de “brunch” y un café denso y fuerte. Los huevos Benedict entran en el top cinco madrileño.


La historia de los Benedict es bastante curiosa. En una entrevista en en el año 1942 Lemuel Benedict, un ex corredor de bolsa de Wall Street, contaba que en un hotel años atrás, buscando remedio para su resaca pidió unas tostadas con mantequilla, huevos escalfados, panceta crujiente y salsa holandesa. El metre, debió de probar aquel manjar porque lo incluyó al poco tiempo en su menú.


Esta mañana he pedido los Benedict, a ver si aceleran mi recuperación, llevo tres semanas sin jugar al fútbol, y creo que estoy perdiendo la cabeza.

Lunes 6 de diciembre de 2021

Madrid

Recuerdos sin contexto 115




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