104 - Enredos de nostalgia

Hay una niña que me hace gracia

me sonríe cada día

en mis sueños la imagino

subiendo la calle mediodía.


La escucho cantar a cada rato

versos sueltos e hilvanados

con anécdotas de un mezquino

joven poeta preso.


Los rizos se reflejan en sus estrofas

y los versos se asemejan

al más puro de los sonetos.


Añoro aquella risa

la que subía por Gran Vía

benditos ojos de despedida.


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