083 - Don Andrés

Corren las letras en los ojos argentinos,

de un salmón de tierra fértil

que pelea en cada plaza

con cada bravo toro.


Derrite los glaciares patagónicos,

con su voz ronca de suave rimar,

lanza cantos eróticos,

a las sirenas de su mar.


Domina el escenario,

aún estando afónico,

levanta del sillón al forofo,

incluso al Maradona más hipnótico.


Reza a la libertad,

con sus cantos exóticos,

abraza al extraño amor,

y dista del suave oro.


Es un hombre singular,

al que aquí yo rezo,

rizos aliñados con humo denso,

pez de agua dulce, espíritu intenso.


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