063 - La piel

Ay los días de verano, al atardecer

con tus marcas de cariño en mi piel,

las caricias de domingo, y todo tu querer.


Ay los días que a escondidas, bebías miel,

dulce néctar de oro, de la colmena de tu ser

colgada del olivo y de las flores de laurel.


Ay las marcas de verano, cicatrices del ayer

alojadas en tu recuerdo de aquel amargo hotel.

¡Heridas tan profundas que no se pueden ver!




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