041 - Unas Birkenstock feas y un Barbour verde.

Dicen, o al menos escucho muy a menudo, que la juventud tiende a vestir y hacer todo aquello de lo que reniegan sus mayores. También es verdad, que las modas han cambiado, y muchas prendas que antaño se despreciaban hoy son cuidadas y vendidas con esmero.


Creo y defiendo firmemente que cada cual ha de vestir y lucir todo aquello que quiera, siempre y cuando lo haga en el lugar adecuado y en el momento adecuado. Vestir bien no es ir siempre de gala, sino adecuarse a cada una de las situaciones de su día a día.


También creo que la juventud tiene una ventaja que con las años se pierde, y esa es la libertad de vestuario. Un joven puede llevar todo aquello que quiera, siempre y cuando se adecue al momento. Esta total libertad es algo que se permite y protege desde muchos ámbitos de la sociedad. Ser joven es poder equivocarse, mientras que por el contrario aquella persona de cierta edad que viste de una forma ajena a la norma pierde la concepción de libertad que se otorga a los jóvenes y se le cataloga como excéntrico.


A mi me gustan mucho las zapatillas, pero no todas, me gustan aquellas que choquen radicalmente con mis prendas de ropa. La totalidad de mi armario es de mi padre, ropa de hace décadas que en un joven puede impactar. Por eso, cuando decido ponerme aquel loden de mi padre con mis Stan Smith o mis Vans recibo su más severa crítica. Estoy usando una prenda suya de una forma completamente distinta a cómo la usaba él.


Quiero unas Birkenstock, y en especial las Boston Clogs. Hoy las llevaba Jorge, también las tiene Blanca, y como he podido comprobar hoy, con mi Barbour van quedar “canelita”.


Lo siento mamá, acabaré comprándomelas, quiero ser un joven que se equivoca, al igual que fuisteis todos los de vuestra generación, si no lo hago ahora acabaré siendo un viejo excéntrico.


Jueves 23 de septiembre de 2021

Madrid

Recuerdos con contexto 041




0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo